Los casos de uso del Customer Data Platform (CDP) con mayor retorno (ROI) en ecommerce no son los más sofisticados, sino los que actúan sobre las variables que más afectan al resultado: el coste de adquisición, el margen por venta, la retención de clientes y el valor del cliente a largo plazo.
El ROI de un CDP depende de cuáles de esos casos se activan y con qué precisión: los datos unificados solo generan retorno cuando se traducen en decisiones más precisas sobre a quién impactar, cuándo, con qué mensaje, y también a quién no impactar.
Para ver más casos de uso completos con detalle de activación y cálculo de ROI, recomendamos el ebook CDP: Cómo convertir datos en negocio de Enrique Miralda, que puedes descargar gratis aquí.
Una parte importante del presupuesto publicitario en ecommerce se malgasta no por impactar mal, sino por impactar a quien no debería recibir ese impacto. Por ejemplo, clientes que han comprado en las últimas 48 horas y siguen viendo anuncios del mismo producto. O usuarios con una incidencia abierta que reciben una campaña de upselling y compradores recurrentes con alta probabilidad de volver de forma orgánica que consumen presupuesto de captación sin necesitarlo. Sin datos unificados entre canales, estos solapamientos son inevitables.
Un CDP permite construir y actualizar en tiempo real los segmentos que deben quedar excluidos de cada campaña, y sincronizarlos automáticamente con las plataformas de paid media. El equipo no tiene que gestionar listas manualmente ni depender de exportaciones periódicas: la exclusión ocurre de forma continua, sin fricción operativa.
Lo ilustramos con un ejemplo. Una tienda de electrónica con canal online y puntos de venta físicos detectó que el 19% de su audiencia activa en campañas de Meta había realizado una compra en tienda física en los últimos 30 días. Ese segmento se excluía manualmente con una frecuencia quincenal, lo que dejaba una ventana de exposición innecesaria de hasta dos semanas. Al automatizar la exclusión con el CDP, ese solapamiento desaparece de forma continua: el presupuesto deja de gastarse en clientes que ya han convertido, sin que el equipo tenga que intervenir en cada campaña.
La mayoría de empresas detecta el churn cuando ya ha ocurrido: el cliente canceló su suscripción, no renovó, o dejó de comprar de forma sostenida. En ese momento, la intervención es más costosa y su eficacia es menor.
Un CDP permite identificar las señales de riesgo antes de que el cliente tome esa decisión: caída en la frecuencia de visitas, reducción del ticket medio, apertura de emails sin conversión, contactos con atención al cliente sin resolución satisfactoria. Con esas señales consolidadas en un único perfil, es posible activar intervenciones tempranas, segmentadas por nivel de riesgo, con el canal y el mensaje apropiados para cada cliente.
Una marca de cosmética definió un segmento de riesgo basado en tres señales combinadas: más de 60 días sin acceso a la cuenta, último pedido con una incidencia registrada, y ausencia de interacción con los últimos cuatro emails. Con el CDP, se identificó esta audiencia y se activó una secuencia de retención específica: primer contacto por email reconociendo la incidencia previa, segundo contacto con contenido personalizado según el tipo de productos comprados, y finalmente una llamada telefónica del equipo de fidelización para clientes con más de 18 meses de antigüedad. La diferencia respecto a una comunicación genérica no es solo de tono: es que la intervención llega cuando el cliente todavía tiene margen para ser recuperado, no después de que haya tomado la decisión de irse.
El cliente que se da de alta, realiza una compra con descuento, y desaparece sin generar valor real. En su ebook, CDP: cómo convertir datos en negocio, Enrique Miralda lo llama la “muerte temprana”: cuando un cliente se va antes de empezar a ser rentable. Ocurre, en gran parte, porque el onboarding trata a todo el mundo igual, independientemente de cómo llegaron, qué compraron, o qué canal utilizaron.
Con un CDP, el proceso de onboarding se adapta al perfil real de cada cliente: canal de entrada, categorías exploradas antes de la primera compra, comportamiento en los primeros días de actividad. La comunicación responde a esos datos, no a una secuencia genérica diseñada para un cliente «típico» que, en la práctica, representa a muy pocos.
Una marca de moda con canal online y tienda física detectó que el 38% de sus nuevos clientes había realizado su primera compra en tienda, pero nunca había activado su cuenta digital. Ese segmento recibía la misma secuencia de bienvenida que los compradores online, con llamadas a la acción orientadas a descubrir novedades en la web, que resultaban poco relevantes para alguien que aún no había tenido ninguna experiencia digital con la marca. Se cambió la estrategia. Ese grupo recibió una secuencia diferente: activación digital progresiva, ventajas exclusivas por vincular la cuenta a la tarjeta de fidelidad, y una primera oferta online basada en las categorías compradas en tienda. Un cliente que activa su cuenta digital en los primeros meses tiene un perfil de compra a largo plazo muy distinto al que nunca lo hace: el onboarding adecuado no solo mejora la primera experiencia, sino que determina si ese cliente llega a ser rentable.
En cualquier base de clientes hay un segmento que tiene un coste de reactivación mucho más bajo que el de captación, pero que suele recibir menos atención: clientes que compraron, tuvieron una experiencia satisfactoria, y simplemente dejaron de aparecer. No hay una causa de abandono clara, solo una pérdida gradual de relevancia o de hábito de compra.
Un CDP permite identificar ese segmento con precisión, distinguirlo de los clientes con bajo potencial de reactivación, y personalizar el mensaje según el historial de cada uno. El objetivo no es impactar a todos los clientes inactivos con la misma oferta, sino entender qué motivo de vuelta tiene más probabilidad de funcionar para cada perfil.
Una marca de alimentación gourmet con canal online segmentó su base de clientes inactivos en tres grupos según historial de compra: clientes orientados a productos de temporada, clientes con alta frecuencia histórica pero ticket bajo, y clientes con pocas compras pero ticket elevado. Cada grupo recibió una campaña de reactivación distinta en contenido y oferta. Los clientes del primer grupo recibieron comunicación vinculada a novedades estacionales sin descuento; los del segundo, una promoción de volumen; los del tercero, acceso anticipado a un lanzamiento. Cuando el mensaje responde al historial real de cada cliente en lugar de a una oferta genérica, la reactivación deja de depender del descuento y empieza a depender de la relevancia.
Un descuento a un cliente que iba a comprar de todas formas no es una promoción. Es margen regalado. Y ocurre constantemente porque sin datos de comportamiento no hay forma de saber quién necesita el estímulo y quién no.
Con un CDP, la oferta se calibra: beneficio no monetario para quien ya tiene alta intención, descuento solo para quien de verdad lo necesita para decidir. La conversión no sube mucho más pero el margen sí.
Una marca de moda omnicanal utilizó su CDP para identificar un segmento de clientes con comportamiento de alta intención: tres o más visitas a una misma categoría en cinco días, productos añadidos al carrito, y consulta repetida de la página de tallas. Ese segmento fue excluido automáticamente del envío de cupones del 15% previsto para ese viernes, y recibió en su lugar un email con los productos consultados y disponibilidad en su talla, sin incentivo económico. El cliente con alta intención no necesita el descuento para decidir: dárselo de todas formas es asumir un coste que no aporta nada a la conversión. Es uno de los casos donde el ROI del CDP se materializa de forma más directa: no por hacer más, sino por dejar de hacer lo que resta margen sin sumar conversión.
Enrique Miralda documenta los 12 casos completos en su ebook, con el detalle de cómo activar cada uno, qué medir, y cómo calcular el impacto real. Los cinco que hemos visto aquí cubren las palancas principales (supresión de audiencias, retención de clientes con CDP, onboarding, reactivación y margen) pero hay otros siete con el mismo nivel de detalle.
Adquirir un cliente nuevo cuesta entre cinco y veinticinco veces más que retener a uno existente. Aun así, la mayoría de las empresas de retail sigue destinando la mayor parte de su presupuesto de marketing a la captación.
Sin embargo, el 65% de sus ingresos proviene de apenas el 8% de sus clientes más fieles.
La explicación parece evidente. Sin adquisición, no hay negocio.
Pero plantear la estrategia de cliente como una elección entre adquisición y retención conduce a una discusión incompleta. El verdadero problema es que muchas empresas todavía no entienden con precisión cuándo un cliente se vuelve rentable. Y sin esa respuesta, cualquier debate sobre el reparto del presupuesto queda en suposición.
El equilibrio correcto entre captación y retención depende de tres factores que cambian radicalmente entre negocios: el margen del producto, el tipo de compra y el momento del ciclo en el que el cliente genera valor real.
Para una tienda de muebles o electrodomésticos, el coste de captación puede recuperarse en el primer pedido. El cliente llega con la decisión prácticamente tomada, intención de compra clara y un ticket alto. En ese caso, la prioridad estratégica no es necesariamente acelerar una segunda compra, sino convertir una buena experiencia en recomendación.
En una marca de moda que invierte en paid social y ofrece descuentos de bienvenida, la primera compra rara vez es rentable. La rentabilidad suele llegar con la segunda compra, cuando el cliente compra sin incentivo.
En una joyería o marca de lujo, el retorno puede tardar años en materializarse, a veces en la tercera o cuarta transacción. El coste de adquisición es alto y la frecuencia de compra muy baja. La clave de la rentabilidad está en la relación con el cliente a largo plazo.
Sin entender ese momento de rentabilidad, es imposible decidir cuánto invertir en adquisición, cuánto en retención y qué palancas activar en cada etapa del ciclo de cliente. Sin embargo, muchas empresas todavía no pueden responder a esa pregunta con claridad.
Una parte del problema es el reto de medición.
Los clientes habitualmente interactúan con una marca a través de múltiples plataformas antes de realizar su primera compra. Un anuncio en redes sociales, una recomendación de un amigo, una visita orgánica al sitio web o un email pueden formar parte del mismo proceso de decisión.
La complejidad aumenta aún más después de la primera compra.
Imaginemos que un cliente queda satisfecho con su pedido, se une al programa de fidelización, recibe un email tres semanas después y vuelve a comprar. ¿Qué lo trajo de vuelta? ¿El producto? ¿El programa? ¿El email? ¿La combinación de todo?
Los efectos se acumulan en el tiempo y rara vez aparecen de forma limpia en ningún dashboard. Entenderlos requiere una visión más larga del ciclo de cliente y una lógica de atribución distinta.
Por eso muchas decisiones de marketing siguen tomándose a partir de métricas parciales o de corto plazo. Y cuando las métricas son incompletas, la inversión tiende a concentrarse en aquello que resulta más visible y fácil de medir: la adquisición.
El famoso dato de que adquirir un cliente nuevo cuesta entre cinco y veinticinco veces más que retener a uno existente aparece de forma recurrente en la literatura de marketing y ha sido citado ampliamente por Harvard Business Review.
Algo similar ocurre con otro dato clásico del marketing relacional. Se estima que un incremento del 5% en la retención de clientes puede aumentar los beneficios entre un 25% y un 95%.
El impacto potencial es demasiado grande para tratar la retención como una prioridad secundaria.
Pero activar esa palanca correctamente requiere algo más que aumentar el número de campañas de CRM. Requiere entender con precisión quiénes son los clientes, qué valor generan y en qué momento del ciclo se encuentran.
Y ahí es donde muchas organizaciones se encuentran con otro obstáculo.
Las empresas de retail actuales acumulan grandes cantidades de información. Historiales de compra, comportamiento web, datos de fidelización, interacciones con atención al cliente y aperturas de email.
Sin embargo, tener datos no significa conocer realmente al cliente.
En muchas organizaciones, la información está fragmentada entre múltiples sistemas. El historial de compras vive en Shopify. Las promociones de loyalty en otra plataforma. El comportamiento de navegación en Google Analytics. Las interacciones con soporte en Zendesk. Las campañas de email en Klaviyo.
Cada sistema sabe algo del cliente, pero ninguno lo conoce.
Sin una capa que unifique esas señales es imposible tener una visión clara de quién es ese cliente, qué le interesa y en qué momento del ciclo se encuentra.
Por eso el primer paso hacia una estrategia de cliente sólida no suele ser la segmentación ni la inteligencia artificial. Es la arquitectura de datos.
Un Customer Data Platform permite unificar esas fuentes en un perfil de cliente único y accionable. No es solo una herramienta de marketing. Es la base que permite que cualquier estrategia de adquisición o retención funcione con lógica de negocio.
Cuando los datos del cliente están centralizados, la segmentación puede empezar a responder a preguntas relevantes para el negocio. ¿Cuáles clientes generan más valor? ¿Quiénes están en riesgo de abandono? Y ¿quiénes tienen mayor potencial de crecimiento?
Los modelos predictivos aplicados al CRM permiten identificar señales tempranas de churn, como caídas en la frecuencia de compra, ausencia de interacción o reducción del ticket medio. Pero la tecnología por sí sola no resuelve el problema. Lo que distingue a las empresas que crecen de forma sostenida es su capacidad de convertir métricas operativas en decisiones de negocio.
Muchos equipos siguen midiendo aperturas de email, tasas de clic o volumen de comunicaciones enviadas. Son métricas útiles, pero raramente responden a las preguntas que realmente importan.
¿Cuántos clientes en riesgo fueron recuperados?
¿Cuántos clientes pasaron de la primera a la segunda compra?
¿Cuánto aumentó el valor de vida de los clientes adquiridos en el último trimestre?
Cuando el análisis se centra en el ciclo de cliente completo, el debate entre adquisición y retención empieza a perder relevancia. Ambas se convierten en palancas dentro de una misma estrategia.
1. Identificar cuándo se vuelve rentable un cliente
El primer paso es entender con precisión en qué momento el cliente genera valor real. Ese punto puede ser la primera compra, la segunda o incluso varias transacciones después. Sin esa referencia es imposible optimizar la inversión en adquisición y retención.
2. Revisar la lógica de segmentación en función del modelo de negocio
En negocios de alta frecuencia, como supermercados online o farmacias, la prioridad suele ser detectar señales tempranas de abandono. En negocios de baja frecuencia, como muebles o electrónica, la clave está en identificar clientes con mayor potencial de recomendación o de upsell en el momento adecuado.
3. Diseñar iniciativas para el momento crítico del ciclo de cliente
Cada modelo de negocio tiene un momento decisivo. En muchos ecommerce es la transición entre la primera y la segunda compra. En negocios de alta frecuencia es la prevención del churn. En negocios de ticket alto suele ser la experiencia postventa y la relación a largo plazo.
4. Definir quién es responsable de la estrategia de cliente
En muchas organizaciones el cliente pertenece a varios equipos pero a ninguno en concreto. Marketing, CRM y ecommerce trabajan sobre partes del ciclo pero nadie tiene una visión completa del cliente ni responsabilidad directa sobre su rentabilidad.
5. Incorporar el advocacy como motor de crecimiento
Un cliente satisfecho que recomienda la marca puede generar nuevos clientes con un coste de adquisición cercano a cero y una tasa de retención superior a la de cualquier canal de paid media. En muchos negocios este círculo entre retención, recomendación y adquisición es la base del crecimiento sostenible.
Estas preguntas estarán en el centro de FLYDE Talks 5, el próximo 24 de marzo a las 18h CET via LinkedIn Live, donde FLYDE CEO y Founder, Paco Herranz, y experto en estrategia digital, Enrique Miralda analizarán cómo construir una verdadera estrategia de cliente en retail.
Las inscripciones para el evento ya están abiertas aquí.
¿Qué significa realmente el growth en 2025? En este episodio de FLYDE Talks, Luis Serrano, Head of Growth en Real Madrid, conversa con Paco Herranz, Founder y CEO de FLYDE, sobre cómo ha evolucionado el concepto de Growth Marketing en un entorno marcado por la inteligencia artificial, la personalización extrema y la privacidad de los datos y cómo aplicarlo a un entorno tan singular como el del fútbol.
En este nuevo episodio de FLYDE Talks, seguimos cumpliendo nuestra misión de reunir a referentes del sector de marketing para hablar, con claridad y sin tecnicismos, de los temas que están transformando el marketing hoy en día.
Paco abre la charla con una pregunta que todos los que trabajan en growth se han hecho alguna vez: ¿A qué llamamos exactamente growth?
Para Luis, el término se ha ampliado mucho. Lo que antes significaba escalar canales digitales, hoy implica entender el growth desde una visión global: canales físicos, digitales, datos, experiencia del usuario y valor de marca. “Ya no hablamos solo de canales digitales”, comenta. “Hablamos de todo”.
El growth ya no se limita a optimizar embudos; se trata de conectar todos los puntos de contacto del usuario con la marca, bajo un mismo objetivo.
Paco y Luis coinciden en que el éxito del growth depende de tener una métrica clara que oriente la estrategia: la famosa North Star.
En el caso del Real Madrid, la North Star es el madridista satisfecho, o sea, aquel fan que confía en el club, comparte su identidad digital y disfruta de una experiencia completa, tanto online como física. Esa es la auténtica “estrella polar” que orienta toda la estrategia de growth en el club.
Para medir esa satisfacción, el club trabaja con KPIs que van desde la captación de nuevos fans, hasta la retención, incluyendo medidas del engagement real con los contenidos, el NPS (Net Promoter Score) y el churn (tasa de abandono). El reto consiste en convertir cada interacción en un punto de valor para el fan y para la marca.
Desde la visión de FLYDE, el growth solo puede escalar si los datos se unifican.
La base es la captación y luego la unificación de datos —first party, second party o third party— para generar el perfil único del cliente, que permite segmentar, activar y medir con precisión.
Ese perfil unificado es el corazón de toda estrategia de growth. Permite a los equipos pasar del análisis a la acción: crear microaudiencias, orquestar campañas omnicanal y, sobre todo, medir correctamente la atribución. El verdadero reto no es tener más datos, sino saber de dónde viene realmente el impacto de cada acción. Lee más sobre el papel de la unificación de datos.
El Real Madrid lo aplica con una visión clara: “Un fan, una experiencia”. Desde el email hasta la app, pasando por la tienda o el estadio, cada interacción se mide y se optimiza. El club busca que el usuario tenga la mejor experiencia posible dentro de sus canales.
El objetivo final es la microsegmentación de verdad, evolucionando del muchos a muchos al uno a uno, ofreciendo al usuario lo que realmente necesita. En palabras de Luis, al final es muy sencillo: “Si yo tengo un gato, ¿por qué me ofreces comida de perro?”
Salió en la conversación uno de los temas más salientes para muchos marketeros hoy en día: ¿Sigue teniendo sentido hablar de SEO cuando la IA está cambiando cómo descubrimos la información?
Luis Serrano lo tiene claro: “El SEO no está muerto, y el GEO es SEO”.
A través de experimentos con modelos de lenguaje (LLMs) y metabuscadores, Luis comprobó que las IA generativas no buscan directamente en las webs, sino en los buscadores. En otras palabras: para que una IA te indexe, primero tienes que estar bien posicionado en los buscadores tradicionales.
Por eso, optimizar para visibilidad en las IA implica seguir haciendo SEO, cuidando microformatos, datos estructurados y contenido de calidad. Incluso existen nuevas herramientas, como LLM Optimizer de Adobe, que ayudan a estimar si una IA puede leer e indexar tu contenido.
La conclusión es contundente: el futuro del tráfico orgánico será híbrido, y quienes dominen el SEO seguirán siendo visibles también en la era de la IA. Por lo menos, a día de hoy.
La inteligencia artificial puede acelerar la ejecución de campañas y descubrir nuevos insights, pero su efectividad depende de un uso estratégico. Automatizar tareas rutinarias por sí solo no diferencia a una marca. Los equipos líderes integran la IA en modelos predictivos, procesos de hiperpersonalización y análisis de atribución. Para maximizar el impacto, los algoritmos eficientes deben combinarse con creatividad humana. La clave está en aprovechar la IA para generar insights y respaldar una toma de decisiones más inteligente, no solo para aumentar la velocidad o el volumen.
Luis le pregunta a Paco como utiliza la IA dentro de FLYDE, y explica que para él, la IA no se concibe como moda, sino como evolución natural del data-driven marketing.
La plataforma de FLYDE aplica Machine Learning para tareas esenciales:
Sobre esta base, FLYDE ha desarrollado Brain, una IA generativa transversal a toda la plataforma. Brain actúa como un asistente de datos que permite a cualquier usuario —técnico o no— interactuar directamente con su ecosistema de datos: crear audiencias, proponer acciones, analizar campañas o incluso generar consultas complejas.
Su propósito es democratizar el acceso al dato y eliminar el “miedo a la página en blanco”. Pero hay mucho recorrido por delante.
Como resume Luis con humor, la IA es “Un cóctel de gambas. Tenemos tantas cosas que tocar que no sabemos qué pinchar.”
Un Customer Data Platform (CDP como FLYDE) es, según los dos interlocutores, la pieza estratégica que unifica todo lo anterior.
En el Real Madrid, el CDP se articula en torno a la Comunidad Madridista, integrando datos de múltiples fuentes: e-commerce, app, tour del Bernabéu, consumo de contenidos en RMP Play, redes sociales o consumo en el estadio.
Gracias a esta integración, el club puede microsegmentar y activar datos en tiempo real. Por ejemplo, si un usuario está cerca del estadio, pueden enviarle una notificación personalizada en la app con una oferta o recordatorio.
El resultado es una experiencia coherente, contextual y medible, en la que el dato impulsa la emoción.
Contacta con nosotros para solicitar una demo de FLYDE para ver cómo puedes implementar un CDP en tu empresa.
La nueva era del marketing llega con una condición innegociable: la privacidad.
Luis Serrano lo deja claro: el Real Madrid aplica una política de máxima transparencia porque la confianza es parte de la experiencia del fan.
Por su parte, FLYDE defiende un uso ético de los datos. Su tecnología permite trabajar la atribución sin ser intrusiva, aprovechando información inferida (edad media, nivel de renta, tipo de hogar) para mejorar resultados sin vulnerar la confianza del usuario.
El objetivo no es saber más, sino usar mejor lo que ya sabemos.
El growth marketing de 2025 se mueve entre tres fuerzas: la IA, los CDPs y la experiencia del cliente.
Pero detrás de todo, hay un mismo principio: las marcas que crecen son las que entienden que el dato tiene sentido solo cuando genera satisfacción, confianza y valor real.
Nos deja Paco con una lección clara: El crecimiento sostenible nace de la conexión entre los datos y las personas. Y esa conexión, bien hecha, es el futuro del marketing.
Los growth marketers de hoy deben ser capaces de optimizar campañas a través de múltiples canales, unificar datos fragmentados, gestionar los costes de adquisición y adaptarse a cambios tecnológicos y regulatorios rápidos. El reto no consiste solo en ejecutar campañas, sino en construir un motor de crecimiento escalable y basado en datos que genere resultados sostenibles. En este blog exploramos seis desafíos críticos a los que se enfrentan los marqueteros y cómo aprovechar la activación de datos y la analítica puede transformar estos obstáculos en oportunidades de crecimiento.
Al abordar estas seis áreas clave, los profesionales de marketing pueden implementar estrategias medibles y escalables que impulsen tanto el rendimiento inmediato como el customer lifetime value (CLV) a largo plazo. Para quienes quieran explorar soluciones a estos desafíos en profundidad, nuestro próximo webinar con Luis Serrano, Head of Growth del Real Madrid C.F., ofrece la oportunidad de interactuar directamente con un líder en growth marketing y aprender de su experiencia liderando al estrategia desde uno de los clubes de fútbol más grandes del mundo.
Los equipos de marketing a menudo se enfrentan con la tensión entre demostrar resultados inmediatos y fomentar el valor a largo plazo. Sacrificar la retención de clientes y CLV en favor de MQLs o ingresos a corto plazo puede crear la ilusión de crecimiento mientras perjudica el rendimiento a largo sostenible. Existen herramientas de analítica avanzada que permiten cuantificar el impacto de la retención frente a la adquisición, lo que permite definir una estrategia de marketing a raíz de insights de datos y no solo con intuición. Modelando el CLV junto a los KPIs de corto plazo, los equipos pueden tomar decisiones informadas que satisfagan a los stakeholders sin comprometer el crecimiento a largo plazo.
Contar con una visión 360 del cliente es fundamental para un growth marketing efectivo, pero muchas organizaciones aún tienen sus datos de clientes en silos, desde CRMs y plataformas de publicidad hasta analítica de producto y seguimiento web. La fragmentación reduce la visibilidad y a menudo sesga la medición hacia los canales más fáciles de atribuir. Centralizar los datos permite a los marqueteros seguir el customer journey de principio a fin, descubrir oportunidades ocultas y desplegar estrategias de segmentación más precisas. Las herramientas que integran datos en tiempo real y proporcionan segmentación accionable permiten campañas sofisticadas con resultados medibles. Simplemente dicho, si quieres construir una estrategia de growth sostenible y escalable, la unificación de datos es imprescindible.
Muchos growth marketers sienten la presión del aumento de los costes de adquisición de clientes (CAC) y de la pérdida de rentabilidad de canales que antes eran eficaces. Se necesitan marcos de trabajo para modelar la sensibilidad del CAC y simular distintas estrategias por canal. Al prever cambios en los costes y evaluar palancas de adquisición alternativas, los equipos pueden anticiparse a las disrupciones y asignar presupuesto de manera dinámica, en lugar de reaccionar cuando la rentabilidad disminuye. Este rigor analítico diferencia a los equipos reactivos de aquellos que impulsan un crecimiento consistente y escalable.
El fin de las cookies de terceros y las regulaciones de privacidad más estrictas no son solo desafíos operativos, sino cambios estratégicos que pueden convertirse en oportunidades si se aprovechan correctamente. Los growth marketers deben construir estrategias basadas en datos propios, teniendo en cuenta el consentimiento y las normativas. Las organizaciones que ven las restricciones regulatorias como una oportunidad para generar confianza con sus clientes y mejorar la calidad de sus datos obtienen una ventaja competitiva duradera frente a quienes siguen utilizando modelos de seguimiento obsoletos.
La inteligencia artificial puede acelerar la ejecución de campañas y descubrir nuevos insights, pero su efectividad depende de un uso estratégico. Simplemente automatizar tareas rutinarias no diferencia a una marca. Los equipos líderes integran la IA en modelos predictivos, hiperpersonalización y análisis de atribución. Para maximizar el impacto, los algoritmos eficientes deben combinarse con creatividad humana. La clave está en aprovechar la IA para generar insights y apoyar la toma de decisiones inteligentes, no solo para aumentar velocidad o volumen.
Los desafíos del growth marketing son complejos, pero existen estrategias accionables. Únete al webinar de FLYDE con Luis Serrano, Head of Growth del Real Madrid, para explorar estos temas en profundidad. Esta es tu oportunidad de obtener insights prácticos, discutir soluciones reales y conectar directamente con un líder experimentado en growth.
📅 Miércoles, 29 de octubre, 17h CET / 9h CST
📍 LinkedIn Live
El Black Friday-Cyber Monday (BFCM) es el momento más intenso del año para los datos de una empresa. El tráfico web se dispara, las transacciones alcanzan su punto máximo y nuevos compradores llegan en masa. Para muchas empresas, este fin de semana genera una gran parte de sus ingresos anuales.
Sin embargo, el verdadero objetivo no debería ser solo hacer la venta. La meta debe ser convertir a esos nuevos compradores en clientes a largo plazo. Sin una forma de unificar y activar los datos, se pierde la oportunidad de construir una relación a largo plazo con el cliente, dejando una gran cantidad de información valiosa sin utilizar.
Durante el BFCM, los datos llegan de todas partes: sitios web, aplicaciones móviles, paid media, campañas de email marketing, POS, y plataformas de ecommerce. Logicamente, la omnicanalidad presenta un desafío importante. Los clientes aparecen bajo diferentes identificadores, creando registros fragmentados que son casi imposibles de usar para campañas de retargeting o loyalty más adelante. En lugar de empezar el año con una base de clientes más sólida, muchas marcas se quedan limpiando un desorden de datos.
Aquí es donde un Customer Data Platform (CDP) se convierte en una herramienta esencial. Un CDP como FLYDE está diseñado para manejar este desafío, unificando todos los datos de tus clientes en una plataforma inteligente.
Uno de los desafíos técnicos más urgentes en la gestión de datos de BFCM es la resolución de identidad. Con el tráfico y las transacciones en su punto máximo, las empresas necesitan una manera de vincular sesiones de navegación anónimas con perfiles de clientes conocidos.
Una CDP como FLYDE combina datos de primera mano, como correos electrónicos, números de teléfono e IDs de fidelidad, con señales digitales anónimas. Al resolver identidades en tiempo real, la plataforma elimina registros duplicados y construye un perfil único y preciso de cada cliente. Esto garantiza que, incluso durante picos de actividad, las empresas mantengan una visión completa y coherente del recorrido de sus clientes.
No todos los compradores de BFCM son iguales. Algunos son clientes leales que aprovechan promociones. Otros son cazadores de ofertas que podrían no regresar sin un seguimiento adecuado. Tratar a ambos grupos de la misma manera reduce la eficiencia y limita la retención.
Según McKinsey, las empresas que destacan en la personalización del cliente generan un 40% más de ingresos con estas actividades que sus competidores. La segmentación avanzada, respaldada por una CDP, permite a las empresas separar clientes de alto valor de los compradores motivados por descuentos. Por ejemplo, FLYDE permite a los equipos de marketing diferenciar entre clientes que solo compran artículos rebajados y aquellos que también exploran colecciones a precio completo. Este conocimiento permite comunicaciones post-compra personalizadas que aumentan la probabilidad de fidelización a largo plazo.
Los datos limpios y segmentados solo son valiosos cuando se pueden activar en los canales correctos. Las CDP modernas sincronizan los perfiles enriquecidos con plataformas como Meta Ads, Google Ads, herramientas de email marketing y sistemas de SMS. Esto permite a los equipos de marketing dejar de gastar en clientes que ya compraron, ofrecer recorridos personalizados en los canales donde los clientes están más activos y crear campañas de retargeting dirigidas que generen mayores retornos.
Al cerrar el ciclo entre recolección, unificación y activación de datos, las empresas aseguran que las relaciones con los clientes formadas durante BFCM se extiendan más allá de una transacción única.
Un retailer de productos electrónicos utiliza FLYDE antes del BFCM para conectar su tienda Shopify, su plataforma de email marketing y Meta Ads. Crean perfiles unificados para 120,000 clientes y los segmentan por margen de compra: aquellos que compran artículos con descuento versus aquellos que pagan el precio completo.
Después del BFCM, el minorista puede usar FLYDE para activar viajes post-compra automatizados:
Son acciones que traen un impacto significativo:
El BFCM es más que un pico de ventas; es un pico de datos. Sin una vista unificada de tus clientes, estás perdiendo una gran oportunidad de crecimiento a largo plazo. Con un CDP como FLYDE, las marcas pueden transformar este aumento de ventas en información estructurada, asegurando que construyan una base de clientes leal en lugar de solo generar ingresos a corto plazo.
¿Listo para maximizar tu próximo BFCM? Contacta con nosotros para agendar una demo con FLYDE y descubre cómo un CDP puede revolucionar tu estrategia de datos con cara a las esas fechas tan importantes.
En tu CRM aparece un cliente llamado Juan Pérez.
Hay un usuario con el correo jperez@gmail.com en tu plataforma de email marketing.
En tu programa de loyalty, hay otro con el email juanperez@hotmail.com.
Y en tu web, un visitante anónimo que navega cada semana.
Tu negocio los reconoce como cuatro personas distintas, pero en realidad son el mismo cliente.
Si los datos no se unifican en un único perfil, es imposible entender bien su customer journey. Y lo mismo pasa con cientos o miles de clientes: hay datos fragmentados y duplicados, y registros anónimos que realidad corresponden a una sola persona. Sin unificación, las tendencias que impulsan tu negocio se pierden entre los datos.
La resolución de identidad es el proceso a través del cual se unifican todos esos fragmentos de información en un solo perfil de cliente. Para lograrlo se utilizan dos enfoques principales:
La combinación de ambos métodos permite crear una visión completa y confiable: el perfil 360.
La resolución de identidad no es solo un ejercicio técnico. Impacta directamente en los resultados de negocio.
Un Customer Data Platform (CDP) simplifica y automatiza la resolución de identidad. En FLYDE lo hacemos así:
Al analizar sus bases de datos, un retailer de moda descubre que tiene a un mismo cliente registrado cuatro veces: con distintos correos, como usuario anónimo en la web y como miembro de su programa de fidelización. Hay que consolidar esos registros en un solo perfil unificado para poder personalizar sus campañas de fidelización, reducir envíos duplicados y mejorar la experiencia del cliente.
El proceso de resolución de identidad se implementa en varias fases:
Se puede esperar ver resultados tales como:
Con FLYDE, la resolución de identidad deja de ser un reto técnico. Nuestra plataforma unifica los datos dispersos de cada cliente en un perfil único, fiable y activable en todos tus canales. Te permite realizar campañas más inteligentes, segmentación más precisa y experiencias personalizadas que generan valor real para tus clientes.
¿Quieres ver cómo funciona en la práctica? Contacta con nosotros para solicitar una demo y te mostramos como FLYDE puede abrirte nuevas posibilidades.
En FLYDE hablamos cada día con equipos de marketing sobre datos, rendimiento y el customer journey. A menudo surgen dudas recurrentes, así que hemos recopilado las cinco preguntas más comunes, con respuestas claras y enlaces a nuestros blogs para profundizar.
El Marketing Mix Modeling (MMM) es una técnica estadística que ayuda a entender qué canales de marketing generan resultados. Analiza variables como publicidad, pricing, promociones y estacionalidad para medir su impacto en ventas, conversiones e ingresos. Utiliza datos históricos y agregados, sin depender de cookies ni user-level tracking, por eso cada vez vemos más equipos de marketing que recurren a MMM.
Más información sobre MMM y como implementarlo:
👉 ¿Qué es el Marketing Mix Modeling?
El fingerprinting de navegación permite identificar un dispositivo basándose en características técnicas (navegador, resolución de pantalla, idioma, etc.) sin instalar cookies. Permite rastrear a usuarios anónimos a lo largo de varias sesiones, para para analizar mejor el comportamiento del usuario en fases tempranas del customer journey
Más información sobre fingerprinting y cómo garantizar la privacidad del usuario:
👉 Fingerprinting de navegación
El análisis RFM es una técnica estadística que consiste en analizar los datos de los clientes en términos de Recencia (cuánto hace que han comprado), Frecuencia (con qué frecuencia compran) y Valor monetario (cuánto gastan), para obtener información sobre el comportamiento de los distintos grupos de clientes.
Permite para optimizar la segmentación de clientes, mejorar la retención y maximizar el ROI y el Customer Lifetime Value (CLV).
Más información sobre en análisis RFM y el rol del CDP:
👉El análisis RFM y su importancia en el marketing
Una CDP es un sistema centralizado que recopila y unifica datos de cliente de diversas fuentes (online, offline, conductuales, transaccionales, demográficas) en un perfil de cliente único y completo. Es clave en las estrategias de marketing data-driven modernas.
Te contamos en más detalle y explicamos los beneficios que puede aportar un CDP a tu empresa:
👉Qué es un CDP y cómo beneficia a tu empresa
FLYDE es una plataforma intuitiva y sencilla. Se implementa sin necesidad de un equipo técnico especializado. Te invitamos a solicitar una demo y lo vemos en detalle.
Solicita una demo:
Contáctanos y la abordaremos en futuras publicaciones. Además, si quieres saber más sobre como puedes utilizar una CDP en tu empresa, solicita una demo con FLYDE y lo vemos.
El Marketing Mix Modeling (MMM) es una técnica estadística que ayuda a los profesionales del marketing a entender cómo diferentes variables como la publicidad, el pricing, las promociones y la estacionalidad impactan en los resultados de negocio, como las ventas, las conversiones o los ingresos.
En términos más sencillos, el MMM te dice cuánto contribuye cada parte de tu marketing mix a tus resultados. Se basa en datos históricos y agregados, sin necesidad de cookies ni seguimiento a nivel de usuario.
El MMM analiza datos a lo largo del tiempo, normalmente con un mínimo de dos años, para aislar el impacto incremental de cada factor. Puede medir tanto esfuerzos online como offline, tales como:
Al modelar estas variables de forma conjunta, el MMM proporciona atribución a nivel de canal y proporciona a los equipos de marketing una visión del retorno de la inversión (ROI) realizado en cada canal.
Los equipos de marketing son cada vez más responsables de justificar cada céntimo que gastan y de demostrar un ROI claro en sus actividades y campañas. Con los presupuestos ajustados y la desaparición de las cookies de terceros, muchas marcas están volviendo a una solución potente y probada: el Marketing Mix Modeling (MMM).
Con el auge del seguimiento a nivel de usuario a través de cookies y datos de clickstream, el MMM pasó a un segundo plano frente a atribución a través del modelo multi-touch (MTA). La MTA es un modelo de medición de marketing que asigna crédito a múltiples puntos de contacto a lo largo del customer journey para determinar qué canales e interacciones influyeron en conseguir la conversión. El tracking digital a nivel usuario se está enfrentando a obstáculos importantes debido a las normativas de privacidad y otras tendencias. Como resultado, el MMM está ganando relevancia, ya que utiliza datos agregados en lugar de nivel de usuario, y cubre tanto los canales online como offline.
| Característica | MMM | MTA |
|---|---|---|
| Tipo de atribución | De arriba hacia abajo (nivel de canal) | De abajo hacia arriba (nivel de usuario) |
| Datos requeridos | Agregados, históricos | Nivel de usuario, basados en cookies |
| Funciona offline | Sí | No |
| Cumple con la privacidad | Sí | Depende de las prácticas de datos |
En lugar de elegir una u otra, muchas marcas están combinando ahora el MMM y la MTA. El MMM proporciona una planificación estratégica a nivel alto, mientras que la MTA apoya la optimización táctica y en tiempo real.
En FLYDE, ayudamos a nuestros clientes a unificar y activar sus datos de cliente. Esto incluye aprovechar al máximo las señales a nivel agregado, que es donde una Customer Data Platform (CDP) juega un papel crucial en la mejora del MMM.
Una CDP es un sistema centralizado que recopila y unifica datos de cliente de diversas fuentes (online, offline, conductuales, transaccionales, demográficas) en un perfil de cliente único y completo. Si bien el MMM se centra en datos agregados e históricos para obtener información a nivel de canal, una CDP lo complementa al:
Esto significa una planificación más inteligente sin comprometer la privacidad y una mejor orquestación de los esfuerzos omnicanal, desde la primera visita anónima hasta la retención de clientes a largo plazo.
El Marketing Mix Modeling se alinea con las tendencias más predominantes de la industria del marketing: una medición más inteligente, un uso responsable de los datos y estrategias de canal basadas en datos.
Contacta con nosotros para agendar una reunión y ver cómo una Plataforma de Datos del Cliente (CDP) como FLYDE te puede ayudar a implementar el MMM en tu negocio.
Una de las preguntas más frecuentes que recibimos en FLYDE es:
¿Podemos identificar a los usuarios anónimos en nuestra página web mediante fingerprinting? ¿Y necesitamos su consentimiento para ello?
Es una pregunta importante. A medida que las estrategias de datos se vuelven más sofisticadas, los equipos de marketing buscan formas de entender el comportamiento del usuario desde la etapa más top-of-funnel hasta conversión. En muchas plataformas, las visitas anónimas a la web quedan aisladas del resto del customer journey.
Imaginemos que un usuario anónimo hace clic en una campaña, visita varias páginas en tu web, y regresa a tu sitio en más de una ocasión. Toda esa parte del customer journey antes de que el usuario se identifique se pierde. Ahí es donde entra en juego el fingerprinting de navegación.
Durante años, el marketing digital ha dependido de las cookies de terceros para rastrear la navegación de los usuarios. Estas cookies han sido clave para el retargeting, la personalización y la atribución. Pero las actualizaciones en los navegadores y las normativas de privacidad han cambiado las reglas.
Ante el fin de las cookies de terceros, el fingerprinting de navegación ha cobrado protagonismo como alternativa. Al igual que las cookies, su uso con fines de marketing está sujeto a regulación de privacidad.
El fingerprinting de navegación, también conocido como browser fingerprinting o device fingerprinting, es una técnica que permite identificar un dispositivo basándose en características técnicas, sin necesidad de instalar una cookie.
Cuando alguien visita una web, su navegador revela una serie de atributos, como:
Combinadas, estas señales conforman una especie de huella digital única. Con la configuración adecuada, esta huella puede utilizarse para reconocer a un visitante que vuelve a navegar por el sitio de forma anónima.
En teoría, el fingerprinting permite a los equipos de marketing:
Es una herramienta potente. Por ejemplo, plataformas como Meta o Google solo ofrecen información agregada sobre usuarios anónimos. Pero con el sistema de browser tracking de FLYDE, puedes vincular una campaña publicitaria a un usuario concreto si llega a tu web a través de una UTM etiquetada y más adelante se identifica (por ejemplo, dejando su email) y otorga su consentimiento. Así puedes conectar el comportamiento anónimo del usuario con sus datos identificados, obteniendo una visión completa de su recorrido desde el primer clic hasta la conversión.
En FLYDE creemos que la privacidad y el rendimiento pueden ir de la mano. Apostamos a por el fingerprinting y las técnicas avanzadas de browser tracking, siempre dentro de un marco responsable y centrado en el usuario.
La privacidad está garantizada en dos niveles:
Esto te permite activar datos valiosos, siempre respetando la privacidad del usuario y sin poner en riesgo el compliance.
Una vez el usuario ha dado su consentimiento, puedes activar esos datos de forma significativa:
Puedes activar flujos personalizados, construir segmentos predictivos y priorizar seguimientos con la confianza de tener una visión completa del customer journey.
El fingerprinting puede ayudarte a entender mejor el comportamiento del usuario, incluso en las fases más tempranas del customer journey. Una Plataforma de Datos del Cliente (CDP) como FLYDE te permite aprovechar al máximo cada interacción, ya sea rastreando sesiones anónimas, lanzando modelos predictivos o construyendo segmentos más inteligentes.
Contacta con nosotros para agendar una reunión y ver cómo podría aplicarse en tu equipo.
Días más largos. Rutinas distintas. Trabajadores fuera de la oficina. El verano lo cambia todo, incluido el comportamiento de tus clientes.
Las personas compran a diferentes horas, prueban nuevos restaurantes, viajan más (o menos) y reaccionan a canales distintos. Los patrones habituales de cuándo, dónde y cómo compran pueden cambiar de forma significativa. Si tu estrategia de marketing se basa en segmentaciones estáticas o en suposiciones del verano pasado, puedes perder momentos clave de conexión.
La buena noticia es que, con una estrategia de datos sólida (y una Customer Data Platform como FLYDE), el verano se convierte en una oportunidad. Puedes ajustar la segmentación, el mensaje y el momento con precisión, para llegar al cliente ideal, en el canal adecuado, con ofertas que se adaptan a su comportamiento estacional.
El customer journey rara vez es lineal. En verano, aún menos. FLYDE te ayuda a dar claridad frente a estos cambios estacionales mediante:
En lugar de reaccionar a los cambios una vez que ya han ocurrido, FLYDE te permite anticiparte. Siempre un paso por delante.
La relevancia estacional importa. Ya sea planificando unas vacaciones o respondiendo a una ola de calor, actuar con rapidez marca la diferencia. Con FLYDE puedes activar insights en tiempo real para:
Con una estrategia inteligente, puedes generar interacciones más relevantes entre tus audiencias, mayor engagement y optimizar el presupuesto de marketing.
Un grupo hotelero analiza el comportamiento de los huéspedes durante su estancia en plena temporada alta de verano. Al unificar datos de su app, reservas de restaurante y servicios de spa, pueden detectar patrones clave—como qué perfiles de cliente solían reservar servicios adicionales como late check-out, comida en la piscina o tratamientos de bienestar. Teniendo en cuenta estos patrones, pueden activar mensajes automatizados personalizados según el perfil y el momento adecuado (por ejemplo, una oferta de spa justo después del check-in o una promoción de comida tras reservar una hamaca). El resultado sería un aumento en ingresos por servicios adicionales y mayor puntuación en las encuestas de satisfacción, lo que puede dar lugar a que más huéspedes vuelvan.
Un restaurante muy concurrido puede detectar que hay menos clientes a mediodía en verano, mientras que aumentan las reservas en grupo durante las tardes y fines de semana. Si identifican rápidamente esta tendencia, pueden ajustar su estrategia de marketing y promocionar menús para grupos coincidiendo con eventos locales, como partidos de fútbol.
Un retailer puede detectar que durante los meses de verano, el comportamiento de navegación web pasa del escritorio al móvil, especialmente por las tardes. Gracias a los datos de comportamiento disponible en una CDP, se puede ajustar el horario de sus campañas y adaptar los formatos creativos a un enfoque mobile-first. Se puede esperar que haya un incremento significativo en tanto los clics como las conversiones.
Muchas empresas sienten los efectos del cambio de temporada, pero pocas están preparadas para ellos. Una Plataforma de Datos del Cliente (CDP) como FLYDE te permite ir más allá de los análisis estáticos, conectando y activando tus datos de cliente en tiempo real. Con perfiles unificados e inteligencia predictiva, puedes identificar patrones estacionales a tiempo y responder con agilidad. Estarás preparado para anticiparte al comportamiento y ofrecer experiencias personalizadas que reflejen las necesidades reales del momento, ya sea verano, vuelta al cole o campaña navideña.
Haz que tus datos trabajen más este verano y en cada temporada que venga. Contáctanos para una demo personalizada y descubre cómo convertir los cambios de comportamiento en oportunidades estratégicas.